El concepto de sistema autónomo, definido en la página 3 de la RFC 1771, hace referencia a un conjunto de routers bajo la administración de una misma organización (o varias) con una política de ruteo definida. Se utiliza un mismo IGP (Interior Gateway Protocol) para el ruteo dentro del sistema autónomo y un protocolo intra-sistema autónomo para el ruteo en Internet, siendo BGP el protocolo estándar en este último aspecto.

Como dije antes, lo habitual es que un sistema autónomo utilice el mismo IGP y las mismas métricas para sus rutas dentro de su dominio, aunque bien podrían utilizarse varios IGP o métricas diferentes, según la política de la organización. No obstante y en cualquier caso, un sistema autónomo es visto por organizaciones ajenas a él como una unidad con un plan de ruteo interior uniforme y coherente, con rutas que muestren claramente los lugares que pueden alcanzarse por medio del mismo.

Los números de sistema autónomo son asignados por las RIR (Regional Internet Registries) y se necesitan una serie de requisitos para obtener uno. Entre ellos se pide que la organización tenga al menos dos enlaces de proveedores independientes, que cuente con un direccionamiento IP con un prefijo /24 o más pequeño, entre otros. Luego, el número de sistema autónomo será utilizado en Internet por BGP para definir el camino para llegar a las redes que pertenezcan a dicho AS.

Existe como fuente adicional de información una BCP (Best Current Practices) definida en la RFC 1930 que define una guía para la creación, selección y registro de un sistema autónomo.